miércoles, 8 de septiembre de 2010
CAM 2010: ¡Música, maestro!
viernes, 27 de agosto de 2010
Que coman bien, que duerman bien.
viernes, 6 de agosto de 2010
Neurociencias y educación
- El aspecto biológico
- La regulación emocional
- La dimensión cognitiva
- La dimensión social
- El factor moral
- Pasar tiempo con los chicos: conocer sus ritmos, sus necesidades, sus miedos, sus ilusiones, las cosas que lo alientan y las que les causan dificultad. Sin tiempo compartido, sin tiempo para observarles y conocerles, no hay base para construir una relación que ayude a los chicos a auto regularse.
- Rutinas, hábitos. El niño necesita patrones que le permitan entender la realidad que les rodea, hacer predicciones sobre lo que va a pasar, prepararse, ajustarse y en última instancia autonomía. Una casa, un horario caótico genera ansiedad, inseguridad, y en última instancia dependencia.
- Escuchar: no solo oír lo que dicen y responder en automático. No solo oír su voz, sino “escuchar” sus gestos, sus tonos, y el contexto en que nos habla.
- Hablar: explicarles las cosas, anticipar lo que va a pasar, explicitar lo que sentimos por ellos: en general y ante situaciones concretas, o ante las cosas que hacen.
- Tocarles, abrazarles, jugar físicamente con ellos. Esto es más frecuente en las madres que en los padres, pero el niño, niña, debe “conocer” así también a su padre: su calor, su aroma, el roce de su piel, su corazón, su fuerza, y por tanto, su cariño, su protección, sus sentimientos.
jueves, 15 de julio de 2010
Cosechar lo sembrado
Este criterio es un tema formativo fundamental. Mientras creamos que nuestra vida resulta de estos golpes de suerte, nos estaremos condenando a una actitud pasiva o mágica ante la vida. Un diálogo típico de este caso sería el siguiente: "salí desaprobado porque "justo" no entregué la tarea, además el profesor me calificó mal "justo" aquél examen decisivo." Un chico así piensa que "los astros alinearon en su contra" y que en verdad tuvo "mala suerte" o alguien no le está ayudando como debería.
Afortunadamente el ejemplo contrario abunda, y nos muestra que la pasividad no es el único camino y que, más bien, el trabajo perseverante da frutos que nos llenan de orgullo y satisfacción. La semana pasada, por ejemplo, supimos que Nicolás Alfaro Milla de León, de 10mo. grado había obtenido el Campeonato Sudamericano de Karate representando al Perú. ¡Qué alegría y qué orgullo! Pero quienes lo conocemos sabemos que Nicolás -y con él su familia- viene trabajando y entrenando a diario desde hace varios años y que este merecido triunfo es el fruto maduro de la siembra y trabajo de este tiempo. Más aún, Nicolás es uno de los mejores estudiantes de su promoción y un muchacho super correcto y responsable. En su caso, como el de muchos otros en el Colegio, vemos con claridad que las cosas buenas no vienen por casualidad y que, al contrario, podemos apostar que si sigue así será un hombre de bien y un excelente profesional.
Esto mismo es lo que vemos en los ingresos a la universidad o en el desempeño profesional: el que supo sembrar en la época escolar obtiene frutos. Lo espontáneo, la creatividad, las buenas intenciones o los recursos del momento, son elementos concurrentes que siempre ayudan, pero no pueden reemplazar el trabajo serio, sistemático y perseverante.
Como padres y como educadores no podemos dejar pasar el tiempo escolar sin que nuestros chicos adquieran estos hábitos fundamentales. La cultura social no los promueve y mucho menos los medios de comunicación, así que tiene que ser un esfuerzo consciente, deliberado y sostenido de quienes tenemos responsabilidad formativa sobre ellos. Como Colegio y como familia tenemos los medios y las oportunidades, nos toca poner manos a la obra disponiendo el tiempo y dando prioridad a las actividades que nos ayuden mejor en este empeño. Entonces veremos los frutos.
¿Por dónde empezar?
Yo propondría las tres preguntas básicas de cualquier empresa exitosa:
- clarificar y tener siempre presente, padre e hijo, metas exigentes. ¿Qué te propones este año?
- concretar medios y responsabilidades ordenadas a las metas. ¿Cómo lo vas a lograr y medir?
- establecer tiempos y horarios fuera del horario escolar. ¿Cuándo lo vas a hacer?
Si lo pensamos, no es complicado y puede ser una buena tarea para estas vacaciones.
miércoles, 7 de julio de 2010
¿Sociedad de la des-información?
Luego de terminar su tarea y cerrar sus libros, uno de mis alumnos pequeños insistió con su mamá que tenía ahora que entrar a Internet, "porque allí está toda la verdad". Entonces empecé a preocuparme...
Desde la introducción masiva de Internet y los diferentes medios de comunicación de los que hoy disponemos se nos viene hablando del advenimiento de una nueva "sociedad de la información" para la cual todos debemos estar preparados y según la cual debemos educar a nuestros hijos. ¿Es así?
En primer lugar valdría la pena distinguir información de conocimiento. Para tener conocimiento necesitamos información, pero también algo más: procesarla, es decir "saber pensar". La información sola es únicamente "data". ¿De qué nos sirve una "sociedad de abundante data"? De nada, por supuesto. Es claro que necesitamos aprender y enseñar a pensar: discernir, analizar, cotejar, comparar, relacionar, comprender, sintetizar, y aplicar la información de la cual disponemos ahora en abundancia.
Cada uno de los elementos mencionados da para mucha reflexión. ¿Cómo enseñamos a realizar bien cada uno de estos procesos? Por razones de espacio quisiera, sin embargo, quedarme ahora con el primer elemento, discernir: separar lo verdadero de lo falso, lo útil de lo accesorio, lo valioso y bueno, de lo deleznable o negativo. Es quizá una de las habilidades más importantes que debemos aprender.
¿Cuántas veces nos llegan a la bandeja de correo artículos, presentaciones, imágenes, etc. de inminentes desastres, medicinas salvadoras o peligrosas, avisos de lugares de asaltos, técnicas de sobrevivencia, milagros, etc. Todos firmados por supuestos "expertos", personajes famosos, o conmovidos "testigos presenciales"?
La cosa podría quedar como broma o simple pérdida de tiempo, pero lleva a preocupación cuando escuchamos a personas adultas y razonables tomar decisiones, a veces muy graves, sobre fuentes de información tan precarias: si sigue o no tomando una medicina o siguiendo un tratamiento, por ejemplo. Y me preocupa más la generación que viene, los que no conocen un mundo sin Google y que creen que "todo" está allí para tomarlo simplemente. Con gran agudeza el crítico italiano Giovanni Sartori se pregunta sino estaríamos pasando sin sentirlo del "homo sapiens" (el hombre que piensa) al "homo videns" (el hombre que mira), una sociedad de espectadores cada vez más pasivos y desinformados.
En un trabajo reciente, el Dr.
No se trata de cerrar los servidores o apagar los televisores. Al contrario. Debemos hacernos capaces de aprovechar la gran oportunidad que nos ofrece la abundancia de información, empezando, como decíamos antes, por aprender a "discernir". A ser críticos con lo que vemos y leemos. A saber buscar la perla preciosa en medio de las imitaciones y la baratijas. ¡A no cambiar el oro de nuestros valores por las baratijas y espejos de moda! Ser así es no solo una responsabilidad con nosotros mismos sino con los jóvenes a nuestro cargo, tan hábiles en el manejo de los medios, pero tan necesitados del criterio y la experiencia que solo dan los años. El peligro mayor no lo veo en páginas más o menos groseras o en secuestradores informáticos, sino en abandonar a los jóvenes en el ruido de la pseudo información, en la banalidad, en las horas robadas por el entretenimiento pueril, en la confusión de verdades y valores.
Creo que nos toca como adultos ayudarles a aprovechar la gran oportunidad de construir una familia, una sociedad del conocimiento nacido de la búsqueda ardua y atenta de la verdad y del bien, ese conocimiento que al fin y al cabo recibe el nombre de sabiduría.
jueves, 1 de julio de 2010
Sobre hombros de gigantes
jueves, 24 de junio de 2010
School Games: el sábado se define todo
Hoy jueves y mañana viernes tendremos ya un avance importante en el puntaje general. Es difícil hacerse una idea pues son demasiados actores: chicos, chicas, ex alumnos, padres y madres de familia, los pequeños de Pre School y los mayores de High School; todos van sumando. Pero recién el sábado tenemos los partidos y actividades decisivas, y se suman las planillas finales de organización y barras. Solo una cosa es segura: el sábado tendremos un House campeón.
Viene siendo muy edificante ver el trabajo conjunto de los equipos de Houses, la organización, el empuje por hacer las cosas bien; desde la misma ceremonia de inauguración donde contamos con la presencia del internacional peruano Juan Manuel Vargas quien les hizo un llamado al máximo esfuerzo deportivo, y donde los equipos pusieron lo mejor de sí para ofrecernos su interpretación del espíritu de los juegos.
Una mención especial la merecen los partidos nocturnos de padres de familia y ex alumnos. Vienen siendo un momento muy especial de competencia, pero también de encuentro y camaradería, de reencuentros y recuerdos muy especiales. Papás y mamás están poniendo también su cuota de emoción en entrega con una calidad que nos hace pensar en que estamos para cosas mayores en esas categorías.
Para los más pequeños, que duda cabe, la fiesta es completa. Uno no entiende bien qué están comprendiendo exactamente de la situación, pero que es emocionante y electrizante, lo es. Uno me contaba feliz que había "volteado" un partido "7-0"(?), y acabo de descubrir que el mítico arquero "Forsyth" tapa en kinder de San Pedro. Todo un jale. ¡Ojalá podamos vivir siempre y hacerlo con la misma envidiable intensidad!
Por supuesto que el Mundial está presente como en un segundo y emocionante segundo plano. Rige una estricta veda televisiva, pero no han faltado tribunas que sospechosamente han estallado gritando goles no se veían, y noticias de resultados que recorren el Colegio de boca en boca. No importa. Todo suma a la emoción y el ambiente deportivo.
Es muy bueno poder compartir estos días que nos unen, nos integran, nos permiten crecer como familia y comunidad escolar, y son un espacio ideal para vivir los valores y actitudes que vamos aprendiendo en el día a día. Vivámoslos con intensidad y alegría, que para eso están y ayudemos siempre con nuestra participación y entusiasmo a que sean siempre lo que están llamados a ser.
¡No vemos este sábado!







